El referente de Actitur y vocal de la Cámara Entrerriana de Turismo (CET), aseguró que “el año pasado fue malísimo, peor que la pandemia. Y eso es mucho decir. La actividad viene en caída desde hace tiempo y cada vez cuesta más sostenerla”.
La diferencia, según explicó, “es que en pandemia existía una causa clara y medidas de contención. Hoy, en cambio, el deterioro responde a múltiples factores y no hay respuestas concretas”.
En ese marco, señaló que al repliegue del consumo se suma la falta de previsibilidad económica y la ausencia de articulación entre el sector público y privado, especialmente en lo referido a promoción turística. Cuestionó, por ejemplo, campañas realizadas en mercados poco favorables: “Se fueron a promocionar los atractivos turísticos de Entre Ríos a la República Oriental del Uruguay, cuando claramente a los uruguayos no les convenía venir por el tipo de cambio. Se gastó dinero en acciones que no dieron resultados. No vimos turistas uruguayos”.
Además, remarcó la falta de participación del sector privado en las decisiones: “No nos consultan. No sabemos qué fondos se manejan ni en qué se gastan los recursos. El Ente Mixto de Turismo de la provincia debería equilibrar esto, pero hoy no está funcionando como debería”.
La crisis ya tiene consecuencias visibles en el mapa turístico. En Concordia, al menos cinco hoteles estuvieron recientemente en venta, una de los cuales se concretó. “¿Quién va a invertir en turismo en este contexto? Es muy difícil vender y más difícil todavía pensar en crecer”, planteó Schey.