Trabajadores despedidos de Granja Tres Arroyos y Unionbat expusieron su situación en el Congreso
Walter Barbará y Claudio Gómez participaron de la reunión de la comisión de Economía de la Cámara de Diputados, en la que plantearon las circunstancias que atraviesan los empleados despedidos y cómo el cierre de las plantas está afectando a las comunidades de Concepción del Uruguay y Gualeguaychú.
Barbará explicó la situación derivada de la paralización de Granja Tres Arroyos: “La empresa decidió cerrar sus puertas en mayo de este año y desde esa fecha hasta hoy no cobramos nada”.
Trabajadores despedidos de Granja Tres Arroyos y Unionbat expusieron su situación en el Congreso
“Es una situación muy desesperante porque tampoco sale mucho laburo porque con tanta gente afuera es muy complicado que la ciudad funcione; somos 82.000 habitantes”, agregó.
El trabajador contó que los problemas comenzaron en 2024 “cuando el gobierno decidió sacarle los subsidios a las empresas y Tres Arroyos tenía subsidio tanto de gas, combustible y electricidad”.
“Nosotros con tal de no perder el trabajo fuimos aceptando: primero que nos descuenten el 9%; parte del presentismo y a su vez el sueldo cobrarlo en cuotas; nos pidieron no trabajar los viernes por un mes porque ellos estaban en crisis, se lo dimos; después nos pidieron los lunes también, se lo dimos. Hicimos todo lo posible y a lo último vinieron con que no podían pagar más en cinco cuotas y que iban a pagar en 10; era insostenible. Les dijimos que no y ahí le echaron la culpa al sindicato -como que era el responsable- nos dejaron a todos en la calle y no abrieron más”, relató Barbará.
También, hizo referencia a lo sucedido con uno de los empleados despedidos: “Hay un compañero que por tantas deudas que tenía, tenía problemas de presión; estaba cocinando en el piso haciendo fuego porque no tenía para el gas, se descompuso, lo llevaron al hospital y a los 10 minutos falleció de un infarto”.
Por su parte, Gómez contó que Unionbat “hasta 2024, venía produciendo entre 70.000 y 50.000 baterías por mes; al cabo de un año bajó a 30.000 y el último mes de junio, que fue cuando se cerró la planta, estaba produciendo 15.000 baterías”. En este sentido, remarcó la incidencia que tuvo la apertura de importaciones.
Más adelante, señaló que: “El Ministerio de Trabajo (de la provincia) no se mete para nada, porque es un problema entre privados; así nos dijeron los funcionarios en Paraná”.
“La empresa dijo que iba a pagar las indemnizaciones como corresponde por ley, el 100%. Llegó el 4 de agosto y las indemnizaciones no estaban. Mandamos un telegrama pidiendo que nos paguen pero no aparecieron las indemnizaciones. El 14 de agosto nos llega un telegrama a todos los trabajadores que teníamos que presentarnos en un juzgado en Capital Federal porque habían presentado un preventivo de acreedores. Así que hoy los trabajadores están sin su plata de la indemnización, sin su sueldo del mes de julio que le deben, y tenemos 100 personas en Gualeguaychú andando de Uber, que se están chocando entre ellos”.