El Congreso del Partido Justicialista de Entre Ríos, que se realizó este sábado, tuvo como punto saliente la expulsión y sanción de dirigentes que decidieron ir por afuera de la estructura orgánica en las elecciones de 2025 y tomó otra decisión que puede derivar en nuevas medidas disciplinarias: le dio facultades al Tribunal de Disciplina para echar a quienes voten a favor de la reforma previsional impulsada por el gobierno provincial.
La determinación, si bien fue adoptada sin nombre ni apellido, se lee entre líneas dirigida a tres senadoras: Patricia Díaz, de La Paz; Nancy Miranda, de Federal; y Gladys Domínguez, de Feliciano. Se trata de legisladoras que, oportunamente, acompañaron por acción u omisión iniciativas del oficialismo, despertando enojos e incluso quiebres dentro del bloque opositor.
El caso más resonante fue el de Domínguez, que con su abstención en la ley de creación de la Obra Social de Entre Ríos (OSER) habilitó la aprobación de la iniciativa por mayoría el año pasado. Tras esa determinación, decidió irse del espacio justicialista y fundó su propio bloque. El oficialismo hoy la ve como una aliada y ella actúa como tal: en la sesión donde ingresó el proyecto de reforma previsional votó a favor de la moción de Juntos por Entre Ríos para que el texto sea debatido en dos comisiones y no en cuatro, como pedía el peronismo.
En cuanto a Díaz, existe un condicionamiento del tipo familiar: es la esposa de Rossi, expulsado hace horas nada más del PJ. Esa decisión podría influir en su forma de actuar frente a la resolución adoptada por el mismo congreso que aprobó la salida del actual intendente de Santa Elena. En el caso de la ley de la obra social, su ausencia en una comisión clave habilitó el dictamen.
En relación a Miranda, también se abstuvo en la votación de la OSER. Previamente, había dado quórum en la sesión donde había ingresado el dictamen que, para la mayoría de su espacio, estaba "viciado". Pese a todo lo sucedido, no sacó los pies del plato e integra actualmente el bloque Más para Entre Ríos.