La trabajadora denunció persecución por parte de las autoridades de la ahora Obra Social de Entre Ríos (OSER), entre ellas del vicepresidente Ricardo García, quien la acusó públicamente en distintos medios de comunicación de “boicotear” la gestión. Afirmó que esas declaraciones fueron realizadas sin pruebas ni sustento, afectando su honor y su trayectoria profesional.
Además, reveló que tanto ella como quienes avalaron los planteos técnicos fueron removidos de sus cargos. En ese marco, interpretó lo ocurrido como “una acción deliberada de castigo y disciplinamiento, destinada a dejar en claro que no se tolera la disidencia técnica ni el pensamiento crítico”.
“No se trata de una pelea personal ni política. Es una defensa del bienestar social, de los afiliados y de un derecho esencial como es la salud”, subrayó Udrizar, al tiempo que rechazó que “señalar errores, exigir transparencia o aportar información técnica pueda ser considerado un acto de boicot o conspiración”.
En ese marco, recordó su trayectoria dentro de la obra social, a la que ingresó como pasante siendo estudiante de Ciencias Económicas, y donde se formó profesionalmente durante años. “Defender derechos no es boicotear. Señalar errores no es atacar. Exigir transparencia es ejercer ciudadanía”, afirmó.