En una carta dirigida al presidente del Comité Nacional de la Unión Cívica Radical (UCR), Leonel Chiarella, la agrupación sostuvo que el voto afirmativo de los senadores radicales implica un “alejamiento concreto de la doctrina histórica” del partido, recordando hitos como la Ley de Jornada Laboral de 1929 durante la presidencia de Hipólito Yrigoyen, la incorporación del artículo 14 bis en 1957, el impulso al salario mínimo en el gobierno de Arturo Illia y la defensa del derecho a huelga en tiempos de Raúl Alfonsín.
En ese marco, se señaló que el radicalismo “no puede correrse hacia una adaptación acrítica a un modelo ultraliberal, socialmente regresivo y económicamente fracasado, como el que impulsa el presidente Javier Milei”.
Además, criticaron que se intente justificar la reforma bajo el argumento de que “los tiempos cambiaron”, ya que —según señalaron— las modificaciones propuestas debilitan la negociación colectiva, restringen la huelga, abaratan los despidos y trasladan riesgos al trabajador.
Ante ese escenario, se solicitó al Comité Nacional que asuma una posición clara frente a la reforma laboral y al accionar de los legisladores que la acompañaron, para que el radicalismo vuelva a estar “del lado correcto de la historia que hizo grande a este país”.