El secretario general del Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA) de Concepción del Uruguay, Miguel Klenner, contó que “los empleados llevan más de un mes sin cobrar sus salarios, lo que agrava su situación financiera y genera altos niveles de angustia y depresión”, y precisó: “Muchos tienen deudas por créditos, servicios, alquileres y cuotas alimentarias. La falta de ingresos ha obligado a algunos a recurrir a ayudas alimentarias, aunque esto no resuelve sus necesidades económicas básicas”.
También, detalló que el cierre afecta directamente a aproximadamente 1.800 trabajadores del sindicato de la alimentación y 200 del sindicato de la carne. Además, perjudica a otros actores de la cadena productiva: granjeros integrados (productores con galpones de pollos), transportistas tercerizados y comercios locales, todos ellos enfrentando deudas, cheques rechazados y pérdida de ingresos. “La crisis se extiende a toda la ciudad, afectando el consumo y la economía local”, remarcó.
Ante este escenario, los sindicatos solicitan al gobernador Rogelio Frigerio “que llame a este empresario que es poderoso a la mesa, junto con los sindicatos, y tratar de destrabar el conflicto para que nos pongamos a trabajar, pero no tan solo ponernos a trabajar, cobrar, por favor. Se necesitan pagar las cuentas”.