La crisis afecta a la producción avícola y la principal procesadora de pollos del país, Granja Tres Arroyos, atraviesa un panorama crítico por la apertura comercial y la creciente presencia de pollo importado desde Brasil a precios que el mercado local no logra igualar.
El impacto más visible se registra en la localidad entrerriana de Concepción del Uruguay donde la empresa tiene el frigorífico más grande de Argentina luego de haber absorbido Becar, otra planta procesadora de pollos, hace unos años.
A fines del año pasado, la empresa de Joaquín de Grazia, dueño de Granja Tres Arroyos, enfrentó dificultades para para pagar salarios, pero el conflicto se controló en enero cuando se normalizaron los pagos.
Además de la avalancha de pollos brasileños, la empresa también sufrió el cierre de exportaciones de carne avícola al mercado europeo a raíz de las restricciones sanitarias por el rebrote de la gripe aviar, lo que agravó el cuadro financiero en un sector donde la venta externa es clave para equilibrar costos.
"La situación es crítica y en el sector prevén un marzo complicado cuando se desafecten a más de 450 trabajadores entre los frigoríficos de Cresta Roja y Granja Tres Arroyos y si las exportaciones no se reabren en abril, pueden quebrar", sostiene un informe de la consultora String-Agro.
La industria aviar llegó a emplear cerca de 1.500 trabajadores. Hoy el número ronda los 700. En los últimos meses hubo unos 160 despidos y 300 trabajadores adhirieron al retiro voluntario, pero aún la empresa “no pagó un peso de la indemnización pactada”, dijeron fuentes locales.