El relevamiento contabilizó 40 locales vacíos y tres en proceso de cierre dentro del área comercial más transitada de la ciudad. El número funciona como un termómetro de la situación que atraviesa el sector y expone una transformación que va más allá de los cierres: también está cambiando la manera en que los comerciantes venden, el lugar donde eligen instalarse y la relación con los consumidores.
Se tomó como referencia las calles 25 de Mayo y Urquiza, más las transversales comprendidas entre Rocamora y Mitre. En Urquiza se identificaron diez locales vacíos que se encuentran en alquiler, además de uno en liquidación por cierre. Sobre 25 de Mayo fueron contabilizados siete en alquiler y otros dos en liquidación por cierre. El número más importante aparece, sin embargo, en las calles transversales. En el sector comprendido entre Rocamora y Mitre, entre San Martín y Urquiza, se relevaron 23 locales vacíos.
La postal es significativa porque se trata justamente del corazón comercial de la ciudad, un espacio históricamente asociado al movimiento de consumidores, los negocios de cercanía y las principales marcas locales y nacionales. Hoy, caminar por algunas de esas cuadras permite encontrar cada vez más espacios sin actividad comercial. Una reconversión que pone en jaque a quienes hoy con mucho esfuerzo siguen aguantando las persianas altas.
Para Eugenia Garbino, presidenta del Centro de Defensa Comercial e Industrial, la situación responde a una combinación de factores y, especialmente, a un cambio profundo en los hábitos de consumo.
“Estamos atravesando un momento complicado en el sector comercial y eso se está reflejando en locales que están cerrando”, señaló. En ese escenario, entre las causas, mencionó el precio de los alquileres y las nuevas formas de comercialización (una transformación que considera estructural), más allá de la crisis económica y la pérdida de poder adquisitivo.
“La venta online, las redes sociales y otras formas de llegar al consumidor hacen que hoy un comerciante no necesariamente necesite estar ubicado en el centro para vender”, explicó.
Ese fenómeno también comienza a observarse en el mapa comercial de Gualeguaychú. Mientras algunas persianas bajan en el microcentro, aparecen nuevos emprendimientos en otros puntos de la ciudad: “Lo que sí nos ha llamado la atención son los barrios. En muchos de ellos hemos visto que hay nuevos locales”, destacó Garbino. En gran parte, esto se explica porque muchas familias han decidido emprender desde su propia casa y apostar a las ventas online.
La explicación está vinculada, en buena medida, con la necesidad de reducir costos y adaptarse a un consumidor que busca precios acomodados y que modificó sus hábitos. La compra presencial en los corredores tradicionales claramente ya no es la única alternativa y la espera por las ofertas y liquidaciones está a la orden del día.
Lógicamente, las redes sociales o plataformas digitales permiten sostener una actividad comercial sin afrontar los costos que implica mantener un local. Así, parte de la actividad comienza a desplazarse hacia otras zonas de la ciudad y hacia el mundo digital.
En cuanto al precio de los alquileres en 25 de mayo, van desde el millón de pesos en adelante y algunos de buen tamaño superan incluso los 2 o 3 millones mensuales. En Urquiza, el valor es un poco menor y se pueden conseguir espacios entre $800.000 y $900.000. En las calles transversales, el precio mínimo ronda los $700.000, pero eso sumado a las tarifas de servicios hace que el costo fijo sea muy elevado para el poco consumo que hay en la actualidad y es por eso que se entiende que el éxodo en esas calles sea incluso mayor.